La rehabilitación de edificios suele ser sinónimo de obras largas y presupuestos desbordados, pero una empresa ha demostrado que se puede hacer de forma distinta. En el barrio de Sutton, Barcelona, han logrado reformar un inmueble en solo mes y medio utilizando impresión 3D. Esta técnica permitió reducir tiempos y costes al fabricar piezas a medida para fachadas y estructuras interiores, marcando un antes y un después en el sector.
Digitalización y materiales sostenibles como base del proceso 🏗️
El proceso comenzó con la digitalización completa del edificio mediante escáneres 3D. A partir de ese modelo, se diseñaron piezas personalizadas en software especializado para reemplazar elementos dañados o anticuados. Una impresora de gran formato fabricó estos componentes con materiales sostenibles, eliminando el desperdicio típico de la construcción tradicional. La precisión del método permitió un montaje rápido y sin necesidad de retoques in situ, reduciendo el tiempo de obra a la mitad de lo habitual.
Adiós a los escombros, hola a la impresora de sobremesa ☕
Si antes reformar un piso implicaba meses de ruido, polvo y vecinos enfadados, ahora parece que basta con una impresora y un café. La empresa ha demostrado que se puede cambiar una fachada mientras esperas el pedido de Amazon. Lo siguiente será imprimir al fontanero directamente, porque si las piezas se hacen solas, igual hasta el presupuesto final cabe en una tarjeta de crédito. Eso sí, que no se olviden del software de actualización para la cocina.