La aerolínea Icelandair ha abierto una convocatoria laboral peculiar. Buscan contratar a un fotógrafo realmente malo, sin habilidades técnicas ni experiencia. La idea central de la campaña es que la naturaleza de Islandia posee una belleza tan rotunda que se impone incluso en las imágenes peor tomadas. Además, se alinea con una tendencia en redes que prioriza la autenticidad cruda frente a la perfección artificial.
La tecnología al servicio de la imperfección calculada 🤖
Detrás de esta aparente simpleza hay una estrategia técnica meditada. El brief creativo debe definir parámetros precisos de mala calidad: desenfoque accidental, composición descuidada, sobreexposición. Esto requiere un control sobre el resultado, similar a programar un shader que simule un glitch estético específico. La campaña se construye sobre el contraste entre el sujeto fotogénico por naturaleza y una ejecución voluntariamente deficiente, un guion donde la tecnología es la herramienta para lograr una imperfección auténtica.
Por fin un trabajo donde tu ojo inepto es una ventaja 😅
Este anuncio supone un alivio para muchos. Aquellos que siempre han sido regañados por cortar cabezas en los encuadres o por dominar el arte del dedo en el objetivo, ahora tienen su oportunidad. Podrán presentar un portafolio lleno de fotos movidas y horizontes torcidos con orgullo. Es el sueño de todo aquel cuyo mayor logro fotográfico es activar el flash a pleno sol. Icelandair valora tu falta de criterio.