Pixar presenta Hoppers, la ópera prima como director de Daniel Chong, creador de We Bare Bears. La comedia gira en torno a científicos que proyectan la conciencia humana en robots animales para comunicarse con todas las criaturas. Chong se inspiró en los curiosos esfuerzos reales por integrarse en el mundo animal, como esos casos de personas disfrazadas para alimentar pandas. La película supone un salto del estilo 2D original de Chong al universo 3D de Pixar.
El desafío técnico de los ojos y la transición al 3D 🎬
El equipo, incluida la productora Nicole Paradis Grindle, enfrentó el reto de adaptar el humor y el diseño visual al formato Pixar, manteniendo el encanto original. Un aspecto técnico clave fue el desarrollo de un modelo de ojos versátil para los robots animales. El sistema permite alternar entre ojos de puntos, que otorgan una apariencia más realista y animal, y ojos de dibujo animado expresivos. Este cambio depende de si la escena se cuenta desde la perspectiva humana o desde la animal dentro de la narrativa.
Por fin una excusa para disfrazarse de robot y hablar con las ardillas 🤖
La premisa de Hoppers resuelve de un plumazo ese problema social de no saber qué decirle a un mapache que hurga en tu basura. En lugar de aprender su idioma o respetar su espacio, la solución lógica es proyectar tu conciencia en un cuerpo de robot. Así puedes explicarle tus motivos para ponerle un candado al contenedor. Es un avance científico que, sin duda, justifica todos esos años de estudio y presupuesto millonario.