Tras el Gran Premio de Japón, Honda se ha quedado con un monoplaza Aston Martin AMR26 en su sede de Sakura. El objetivo es realizar pruebas estáticas para reducir vibraciones y aumentar la fiabilidad del motor. El ingeniero jefe Shintaro Orihara confirmó que trabajaron intensamente con el equipo durante el parón de abril, logrando avances que permitirán implementar medidas correctivas adicionales en Miami y más adelante en la temporada.
Análisis técnico: cómo atacar las vibraciones en el motor 🔧
El equipo de Honda se centra en identificar las frecuencias de vibración que afectan al V6 turbo híbrido y su integración con el chasis del AMR26. Las pruebas estáticas en Sakura permiten simular cargas de carrera sin riesgo de rotura en pista. Orihara explicó que los datos recogidos ya han servido para ajustar ciertos componentes internos del motor y la suspensión trasera. Las soluciones parciales se probarán en Miami, con una actualización más completa prevista para más adelante. El objetivo es que el motor no se desintegre antes de la bandera a cuadros.
Honda: de vibrador de masajes a vibrador de coches 😂
Honda ha pasado de fabricar motores que sonaban a aspiradoras a hacer vibrar chasis como si fueran un juguete de batería. Por suerte, se han quedado un AMR26 en Sakura para darle un masaje técnico. Ojalá los ingenieros no confundan el botón de reducir vibraciones con el de encender el aire acondicionado. Con el ritmo que llevan, igual en Miami el coche no vibra, pero se pone a hacer espuma como un café con leche.