Publicado el 29/04/2026 | Autor: 3dpoder

Hokum: terror irlandés que juega con la mente y el hotel

Damian McCarthy entrega su tercer largometraje, Hokum, un relato de terror psicológico ambientado en un hotel rural irlandés. La cinta sigue a Ohm Bauman, un novelista en crisis que viaja para esparcir las cenizas de sus padres y lidiar con un bloqueo creativo. Allí, sus demonios internos y fenómenos sobrenaturales se mezclan en una espiral de angustia. McCarthy debuta con distribuidor grande, lo que se nota en un presupuesto más sólido y una ambición narrativa clara.

Un novelista en crisis, rodeado de niebla, frente a un hotel irlandés solitario, con sombras retorcidas que reflejan sus demonios.

Cámaras, sombras y un hotel que respira en cada plano 🎥

McCarthy aprovecha un rodaje en locaciones reales de Irlanda para construir una atmósfera opresiva sin depender de efectos digitales excesivos. La fotografía juega con contraluces y espacios angostos, usando lentes anamórficas que distorsionan los pasillos del hotel. El sonido ambiente, desde crujidos de madera hasta el viento en los campos, se mezcla con una banda sonora minimalista. El director prioriza el tempo lento y los silencios, generando tensión antes de los pocos sustos directos. El resultado es un terror más cerebral que visceral.

Escribir una novela de terror es más fácil que esparcir cenizas 💀

Ohm Bauman llega al hotel con dos misiones: tirar cenizas y escribir. Spoiler: ninguna sale bien. Mientras él lucha por encontrar las palabras correctas, el hotel le ofrece visiones, ruidos y algún que otro objeto que se mueve solo. Casi parece que el edificio tiene más talento para el drama que el propio novelista. Al final, uno se pregunta si el bloqueo creativo no era mejor que tener que lidiar con fantasmas y críticas literarias al mismo tiempo.