Un nuevo candidato a estrella de primera generación, apodado Hebe, podría ser el rastro más antiguo de estos astros. Observado como un cúmulo de gas brillante a 450 millones de años del Big Bang, su firma química carece de elementos más pesados que el helio. Este hallazgo, detallado en tres estudios en arXiv.org, retrasa la fecha de las estrellas Población III, que antes se detectaban cerca de mil millones de años tras el inicio del cosmos.
Cómo la ausencia de metales revela a las primeras estrellas 🌌
Los astrónomos identificaron Hebe analizando su espectro de luz con telescopios espaciales. La falta de carbono, oxígeno o hierro indica que el gas no fue enriquecido por supernovas de estrellas posteriores. Esto sugiere que las estrellas de Población III, masivas y de vida corta, ya existían entonces. El hallazgo se basa en modelos de formación estelar que predicen que estas estrellas solo contenían hidrógeno y helio, elementos del Big Bang.
Hebe: la estrella que llegó tarde a la fiesta del cosmos 🎉
Parece que en el universo también hay colas para ser el primero. Hebe se adelanta a las otras candidatas por unos buenos 500 millones de años, como ese compañero que llega a la fiesta antes de que pongan la música. Claro, siendo un cúmulo de gas sin metales, no es que vaya a firmar autógrafos. Pero al menos demuestra que las estrellas primigenias no eran un mito, solo estaban esperando que las pillaran con el telescopio puesto.