Google ha anunciado una nueva política que clasificará como spam la técnica de secuestro del botón atrás. A partir del 15 de junio de 2026, las páginas que manipulen el historial del navegador para impedir la salida de los usuarios serán penalizadas en los resultados de búsqueda. Esta práctica, que redirige a anuncios o interstitiales, ha sido común en sitios de dudosa calidad. La responsabilidad recae en el propietario del dominio, quien debe auditar todo su código, incluidos los scripts de terceros.
El abuso de la History API y la responsabilidad del dominio 🚨
La técnica se basa en inyectar entradas falsas en el historial mediante la History API de JavaScript, creando un bucle del que el usuario no puede escapar. La política de Google es amplia y cubre cualquier interferencia engañosa con la navegación, ya sea mediante overlays, redirecciones o scripts que intercepten los eventos de retroceso. Es crucial que los desarrolladores revisen librerías, widgets de publicidad y plataformas de terceros, ya que el dominio será el penalizado independientemente del origen del código ofensor.
Adiós a los viajes infinitos sin salida 😵
Parece que se acaban esos viajes épicos donde pulsas el botón atrás y, en lugar de salir, te encuentras en un intersticial que anuncia que has ganado un iPhone. La experiencia de navegación se convertía en un laberinto sin puerta, un bucle digno de una película de ciencia ficción. Ahora los webmasters tendrán que buscar formas más creativas, y menos molestas, de retener a su audiencia. Quizás con contenido de calidad, una idea radical.