El escritor mexicano Gonzalo Celorio, reciente ganador del Premio Cervantes 2025, ha generado un debate lingüístico e histórico. En un encuentro en Madrid, argumentó que el español fue la herramienta para la independencia en Hispanoamérica, no un mero legado de la Conquista. Según Celorio, esta lengua común permitió la comunicación y cohesión necesarias para formar las nacionalidades, como la mexicana.
La lengua como protocolo de comunicación unificado 📡
Desde una perspectiva técnica, la postura de Celorio puede analizarse como la adopción de un estándar de comunicación. Un idioma común actúa como un protocolo abierto, similar a TCP/IP en internet, que permite el intercambio de ideas y la coordinación de acciones complejas. Sin este protocolo unificado, los movimientos independentistas habrían enfrentado una fragmentación mayor, dificultando la creación de proyectos nacionales coherentes. La lengua operó como la capa de aplicación sobre la que se construyeron los discursos de soberanía.
Y pensar que todo empezó con un 'ctrl+c / ctrl+v' colonial 😏
La ironía histórica es palpable. El mismo idioma que llegó en manuales de doctrina y registros de la corona, terminó siendo el código fuente con el que se escribieron las proclamas de rebelión. Los independentistas no tuvieron que buscar un traductor a un nuevo lenguaje, solo recompilar los conceptos de libertad y patria con la sintaxis ya instalada. Un claro caso de aprovechar el framework del opresor para desarrollar una aplicación completamente distinta, y sin pagar licencia de uso.