Analistas de la industria llevaban tiempo señalando que la estrategia de Microsoft con Xbox Game Pass necesitaba ajustes. La reciente reducción de precio del servicio y la salida de Call of Duty como título de lanzamiento confirman esas predicciones. Mat Piscatella, de Circana, indicó que la llegada del popular shooter no impulsó las ventas de consolas ni las suscripciones de forma notable. Piers Harding-Rolls, de Ampere Analysis, reforzó la idea: priorizar suscripciones con grandes lanzamientos no ha dado los resultados esperados.
El coste de mantener un catálogo AAA en suscripción 💸
Incluir títulos de alto presupuesto como Call of Duty en un servicio de suscripción desde el día uno tiene un impacto financiero considerable. Microsoft ha comprobado que el coste de oportunidad de no vender copias completas a 70 euros no se compensa con un aumento masivo de suscriptores. El modelo requiere un volumen de usuarios muy alto para sostener los pagos a los editores. Al no alcanzar ese umbral, la empresa ha optado por reducir el precio del servicio y eliminar uno de sus mayores costes recurrentes, ajustando su estrategia a una realidad de mercado más fría.
Spoiler: pagar menos por Game Pass no incluye el Call of Duty 😅
Así que sí, ahora pagarás menos por Game Pass, pero no esperes ver a los soldados de Call of Duty en la pantalla de inicio del servicio. Es como ir a un buffet libre donde te bajan el precio, pero te quitan el solomillo. Los analistas ya lo anticipaban, pero siempre duele más cuando te lo sirven en frío. Al menos, la suscripción será más barata para consolarse mientras ves a otros jugar al nuevo Call of Duty a precio completo. Ironías del mercado: menos precio, menos carne.