El Ford GT Mk IV ha marcado un hito en el Nürburgring Nordschleife con un tiempo de 6:15.59. Este registro lo convierte en el automóvil de combustión tradicional más rápido en la historia del circuito, superando a competidores como el Porsche 911 GT2 RS y el Mercedes-AMG ONE. El logro, conseguido por el piloto Fred Vervisch, también deja atrás los recientes tiempos de eléctricos de marcas como Xiaomi y BYD.
La ingeniería detrás del agarre y la velocidad 🏎️
Este GT Mk IV es una versión extrema no homologada para carretera, desarrollada con Multimatic. Su diseño aerodinámico, con un alerón trasero prominente y difusores agresivos, genera altos niveles de carga aerodinámica para un agarre excepcional en curvas. Este enfoque prioriza la eficiencia en el trazado por encima de la potencia bruta, optimizando su desempeño en las secciones técnicas del circuito. El tiempo lo sitúa como el tercero más rápido en la clasificación general, detrás de prototipos de carreras como el Volkswagen ID.R y el Porsche 919 Hybrid Evo.
Los enchufes se quedan mirando al paso del V6 ⚡
En un momento donde la conversación parece girar solo alrededor de kilovatios y aceleración silenciosa, un motor de combustión de toda la vida ha recordado que el sonido de un V6 a todo volumen también es capaz de escribir notas rápidas en el asfalto. Mientras algunos discutían sobre la autonomía o los tiempos de carga, el GT Mk IV simplemente repostó gasolina y fue a redefinir la jerarquía. Parece que, de momento, el anacronismo con pistones aún tiene algunos asuntos pendientes en el infierno verde.