Ford adapta su crossover Explorer a las necesidades del transporte profesional. El resultado es la Explorer Van, una versión comercial homologada que busca competir en el creciente segmento de las furgonetas eléctricas. La transformación se lleva a cabo en Dagenham, dando prioridad a la funcionalidad y a una autonomía destacable que supera los 600 kilómetros, un dato clave para el sector.
Adaptación técnica y equipamiento de seguridad 🛡️
La conversión implica cambios notables. Externamente, se identifica por llantas de acero. El interior se modifica para carga, eliminando las plazas traseras para dejar un espacio plano, protegido por una pared divisoria y con las ventanillas posteriores cubiertas. Solo cuenta con los dos asientos delanteros. En equipamiento, Ford incluye sistemas como control de crucero adaptativo y alerta de ángulo muerto, priorizando la seguridad en un entorno de trabajo.
El SUV que soñaba con ser una furgoneta de toda la vida 🚐
Parece que el Explorer tuvo una crisis existencial y decidió que su verdadera vocación era llevar cajas, no familias. Cambió sus llantas elegantes por unas de acero, tapió las ventanas traseras para que nadie viera el desorden y puso una pared para que la carga no le hablara durante el viaje. Un giro profesional inesperado, desde luego. Ahora su misión es clara: llegar lejos, en silencio y sin que se le caiga un paquete.