El estudio alemán Boldobjects presenta un concepto de mobiliario que fusiona diseño y fabricación digital. Se trata de la Flow Chair, un taburete mecedor creado mediante impresión 3D industrial. Su principal característica es que es una sola forma continua, sin ensamblajes ni partes móviles añadidas. La geometría de su base permite el balanceo de manera orgánica, respondiendo al movimiento de quien se sienta.
Fabricación aditiva a escala y diseño geométrico funcional 🏭
La viabilidad del proyecto reside en el uso de impresión 3D a gran escala. Esta técnica permite producir las complejas curvas orgánicas y la estructura monolítica de manera rentable, algo difícil con métodos tradicionales. El diseño calcula la flexión y el punto de equilibrio en la propia geometría de la pieza, eliminando la necesidad de mecanismos. Las líneas de capa resultantes del proceso de impresión no se eliminan, sino que se incorporan como textura visual deliberada del objeto final.
La silla que mece solo cuando tu jefe no está mirando 😉
Este taburete resuelve el dilema de cómo balancearse en la oficina con elegancia y sin llamar la atención con chirridos. Al no tener resortes ni partes sueltas, su movimiento es silencioso y discreto. Podría promocionarse como un dispositivo de concentración cinética, aunque seguramente generará envidia entre los compañeros que siguen atrapados en sillas estáticas. Un avance clave para el teletrabajo, donde el balanceo por minuto es un indicador de productividad no oficial.