La Feria de Abril de 2026 ha cerrado sus puertas con un balance de casi 2,5 millones de visitantes, una cifra que confirma su enorme poder de convocatoria. Durante nueve días, el Real de la Feria se llenó de luces, casetas y bulerías, atrayendo tanto a sevillanos como a turistas de todo el mundo. La organización destaca la fluidez en los accesos y el refuerzo de servicios públicos.
La logística tecnológica detrás de la multitud 🎡
Para gestionar este flujo masivo de personas, el Ayuntamiento desplegó un sistema de control de aforo basado en sensores IoT y cámaras con análisis de video en tiempo real. Estos dispositivos, conectados a un centro de datos central, permitieron ajustar la apertura de accesos peatonales y coordinar el transporte público. Además, una app oficial ofreció mapas dinámicos de densidad, reduciendo los cuellos de botella en zonas clave como la portada y el recinto de atracciones.
La Feria de Abril y su WiFi de época 📶
Aunque los datos de visitantes son un éxito, la conectividad móvil no lo fue tanto. Mientras los sensores funcionaban, el WiFi gratuito colapsó en el primer sábado, dejando a miles sin poder subir su selfie con el traje de flamenca. Algunos ingeniosos recurrieron a palomas mensajeras digitales, o sea, a pedir el código de la caseta de al lado por señas. Menos mal que el rebujito no necesita señal.