El telescopio espacial Euclid, de la Agencia Espacial Europea, ha completado la primera parte del mapa tridimensional del universo más extenso hasta la fecha. Con millones de galaxias captadas a miles de millones de años luz, este atlas promete arrojar luz sobre la energía oscura, esa fuerza invisible que acelera la expansión cósmica sin que sepamos bien cómo funciona.
Cómo se construyó el atlas galáctico de Euclid 🌌
El mapa se genera combinando imágenes de alta resolución con datos espectroscópicos de más de 26 millones de galaxias. Euclid utiliza su cámara VIS para luz visible y el instrumento NISP para infrarrojo, midiendo el corrimiento al rojo de cada galaxia. Esto permite calcular su distancia y posición exacta en el espacio tridimensional. El resultado es una malla cósmica que muestra la distribución de la materia oscura y los cúmulos galácticos con una precisión sin precedentes.
Energía oscura: el polizón que se lleva el crédito 👻
Resulta que el 68% del universo es energía oscura y nadie sabe qué es. Es como si tu casa tuviera un inquilino fantasma que ocupa casi todo el espacio, sube el alquiler (la expansión) y encima no paga. Euclid, con su nuevo mapa, intentará ponerle cara a este misterioso casero cósmico. Mientras tanto, los astrónomos se conforman con fotos de galaxias que parecen algodón de azúcar.