En la quinta temporada de Stranger Things, ILM enfrentó el reto de materializar un concepto complejo: un muro aparentemente sin fin. Este elemento, más que un decorado, era una manifestación física del Upside Down. Su diseño requería transmitir una sensación de escala abrumadora y de amenaza latente, sirviendo como telón de fondo clave para el clímax de la serie. 🧱
Técnica de proyección y modelado procedural para escala 🎬
Para lograr la ilusión de infinitud, el equipo evitó métodos de extensión digital simples. Desarrollaron un sistema de proyección en alta resolución sobre un set físico limitado. La textura del muro se generó de forma procedural, combinando elementos orgánicos y geométricos que se repetían sin un patrón discernible. Esto, unido a un cuidadoso trabajo de iluminación volumétrica y partículas suspendidas, creó la profundidad y el detalle necesarios para que el muro resultase creíble en cada plano.
Cuando tu pared tiene más capas que un drama adolescente 😅
Resulta curioso pensar que un muro, normalmente un elemento para detener cosas, fuese aquí el centro de tanto esfuerzo técnico. Mientras los personajes se enfrentaban a horrores interdimensionales, los artistas de ILM debatían el grado exacto de viscosidad en las texturas y la densidad ideal del musgo digital. Al final, lograron una pared tan elaborada que probablemente requeriría un manual de instrucciones y un permiso de obra. Un logro para que los espectadores sintiesen claustrofobia de la manera más artística posible.