Inspirados por la relatividad general y la película Interstellar, investigadores del MIT han explorado una nueva forma de comunicación hacia el pasado usando curvas cerradas de tipo tiempo (CTC). Aunque construir una CTC real requeriría energía imposible, el entrelazamiento cuántico ofrece un atajo. En 2010, Seth Lloyd simuló una CTC cuántica enviando un fotón nanosegundos atrás. Ahora, su equipo ha ido más lejos: la comunicación al pasado funciona incluso con ruido, superando a una línea telefónica normal en la dirección temporal opuesta.
Fotones que viajan atrás en el tiempo con ayuda cuántica 🌀
El equipo de Lloyd usó fotones entrelazados para simular una CTC, un bucle temporal donde el efecto precede a la causa. En su nuevo experimento, introdujeron ruido controlado en el sistema, imitando las imperfecciones de una línea telefónica real. El resultado fue contraintuitivo: la comunicación hacia el pasado no solo era posible, sino que mostraba una fidelidad superior a la comunicación hacia el futuro bajo el mismo nivel de ruido. Esto sugiere que las CTC cuánticas podrían ser más robustas de lo que se pensaba, aunque su implementación práctica siga siendo un desafío lejano.
El lado bueno: al menos el ruido llega antes que el mensaje 📡
Ahora, si logras comunicarte con tu yo del pasado, prepárate para oírlo quejarse del ruido de fondo antes de que le digas algo útil. Los físicos del MIT han demostrado que, en este extraño canal temporal, la estática viaja mejor que la señal. O sea, podrías advertirte a ti mismo que no compres acciones de una empresa, pero el mensaje llegará tan distorsionado que acabarás invirtiendo igual. Al menos, cuando el futuro sea un desastre, sabrás que la culpa no es tuya, sino del ruido cuántico.