En 1901, frente a la isla de Anticitera, se recuperó un artefacto corroído de un naufragio antiguo. Lo que parecía un bloque de bronce y madera se reveló, tras estudios, como un complejo mecanismo de engranajes. Data de alrededor del 150-100 a.C. y su función era calcular posiciones astronómicas y predecir eclipses. Es considerado una computadora analógica primitiva.
Un ensamblaje de engranajes diferenciales y ciclos astronómicos 🔧
El dispositivo integraba más de 30 engranajes de bronce accionados manualmente. Estos engranajes modelaban los ciclos de la Luna, el Sol y planetas conocidos. Empleaba un sistema de engranajes epicíclicos, similar a un diferencial moderno, para compensar irregularidades orbitales. Marcadores y esferas mostraban fases lunares, eclipses y fechas de juegos panhelénicos. Su precisión deriva de aplicar ratios matemáticos babilónicos a un sistema mecánico.
El primer brick de la historia no tenía puerto USB 😄
Imagina tener que explicar un fallo en ese sistema. No habría actualizaciones de firmware ni soporte técnico. El manual de usuario probablemente estaba en papiro y se perdió en el mismo naufragio. Hoy reiniciamos un router; un griego antiguo quizá sacudía el mecanismo o le daba un golpe con sandalia. Y pensar que llamamos primitiva a una cultura cuyo equipo más complejo necesitó dos milenios para ser comprendido.