Un equipo de astrónomos ha obtenido la evidencia más sólida hasta ahora de la existencia de estrellas de Población III. Estas son las primeras estrellas, formadas solo con hidrógeno y helio tras el Big Bang. El hallazgo se realizó en la galaxia Hebe, observada cuando el universo tenía 400 millones de años, y confirma predicciones teóricas clave sobre los orígenes cósmicos.
La firma espectral que delata a los gigantes primordiales 🔭
El telescopio espacial James Webb analizó la luz de la galaxia Hebe, encontrando una ausencia notable de líneas espectrales de elementos pesados (metales). En su lugar, detectó líneas intensas de helio e hidrógeno ionizados. Esta firma es consistente con estrellas extremadamente calientes y masivas, que alcanzan temperaturas superiores a 100.000 grados. Solo estrellas formadas a partir de gas prístino, sin contaminar por generaciones anteriores, pueden producir ese patrón espectral.
Hebe, la galaxia que se saltó la tabla periódica ⚛️
Mientras nuestras estrellas locales son como una ensalada compleja con todos los elementos, las de Hebe son el equivalente cósmico a un plato de lentejas: hidrógeno, helio y poco más. Parece que esta galaxia no recibió el memo de que había que enriquecerse con supernovas. Sus estrellas vivieron rápido, murieron jóvenes y, por lo visto, sin tiempo ni para fabricar un poco de hierro. Un recordatorio de que, en los inicios, el universo era un lugar bastante sencillo.