Publicado el 23/04/2026 | Autor: 3dpoder

El imperio de las apps frívolas y el abandono del software útil

La industria tecnológica ha dedicado una década a perfeccionar filtros para selfies y aplicaciones que te dicen qué color de aura tienes hoy. Mientras tanto, herramientas para la gestión eficiente de datos, la automatización industrial o la ciberseguridad avanzan a paso de tortuga. Hemos priorizado el entretenimiento vacío sobre la funcionalidad real, y el mercado de consumo nos ha llevado por ese camino.

Una balanza digital inclinada: un smartphone brillante con filtros selfie y auras flota en un plato, mientras herramientas de datos, engranajes y escudos caen del otro lado, oxidados.

El coste de ignorar la infraestructura digital básica 💻

El desarrollo de software robusto requiere tiempo, pruebas y una arquitectura sólida. Sin embargo, los inversores prefieren aplicaciones con ciclos de retorno rápido basados en publicidad y microtransacciones. Esto ha generado un ecosistema donde un programador que sabe optimizar bases de datos gana menos que quien diseña un juego de mascotas virtuales. La deuda técnica se acumula mientras nadie financia parches críticos para bibliotecas open source que sostienen internet.

El drama de tener 50 apps para ordenar fotos de gatos 🐱

Ahora resulta que necesitas una app para meditar, otra para recordarte que respires y una tercera para organizar las capturas de pantalla de tu nevera. Si sumas las horas que pasas gestionando estas herramientas, podrías haber aprendido a programar tu propio gestor de tareas. Pero no, preferimos pagar suscripciones mensuales para que una inteligencia artificial nos diga que debemos beber agua. Qué tiempos.