Publicado el 21/04/2026 | Autor: 3dpoder

El Dykstraflex, la máquina que hizo posible Star Wars

Antes de 1977, filmar batallas espaciales convincentes era un desafío técnico enorme. Para Star Wars, John Dykstra y su equipo en ILM construyeron una solución desde cero: el Dykstraflex. Este sistema de control de movimiento permitió grabar con precisión repetitiva las complejas maniobras de naves espaciales en miniatura, creando las icónicas secuencias de combate. Su impacto fue inmediato y transformador para la industria de efectos visuales.

Una máquina robótica filmando una miniatura de nave X-wing en un set lleno de luces y cables.

Ingeniería artesanal para un control milimétrico 🛠️

El Dykstraflex era una plataforma de cámara motorizada controlada por una computadora. Esta máquina guiaba la cámara a través de movimientos preprogramados con una exactitud que permitía filmar múltiples pasadas de una misma toma. Cada nave modelo, iluminada de forma independiente, se filmaba por separado contra un fondo negro. Luego, todas las capas se combinaban ópticamente en una sola imagen, creando la ilusión de un espacio tridimensional poblado por docenas de cazas TIE y X-wings.

Cuando el éxito dependía de un montón de motores de proyectores 🎞️

Es curioso pensar que una de las innovaciones técnicas más relevantes del cine se armó con partes de repuesto. El sistema dependía de motores reciclados de proyectores de cine, unidos a una estructura de rieles y gobernados por una computadora que hoy parece una reliquia. Básicamente, el futuro de los efectos visuales se construyó con el equivalente cinematográfico de un collage de chatarra tecnológica. Y funcionó de maravilla, dejando en evidencia que la ingeniosidad a menudo supera al presupuesto.