La agencia JWT Amsterdam ha creado un anuncio impreso para Bic que juega con la percepción visual. En una misma imagen, un hombre aparece con barba y bigote dibujados con un bolígrafo Bic, mientras que en la segunda variante está recién afeitado, con una maquinilla de afeitar como protagonista. El truco es sencillo: el mismo rostro, dos productos, un solo concepto. Algunos señalan la ausencia del bolígrafo en la primera foto, pero eso no resta valor a la ejecución.
El mecanismo visual detrás del doble anuncio 🧠
Desde un punto de vista técnico, el anuncio funciona por la capacidad del ojo humano para completar patrones. En la primera imagen, el trazo del bolígrafo imita el vello facial, activando la memoria visual del espectador. En la segunda, la maquinilla de afeitar se posa sobre una zona limpia, sugiriendo el resultado del producto. La ausencia del bolígrafo en la escena inicial es deliberada: fuerza al espectador a relacionar el trazo con la herramienta que lo creó, sin necesidad de mostrarla. Es un ejercicio de síntesis gráfica.
El bolígrafo fantasma que nadie reclama 👻
Claro, hay un detalle que los más puntillosos no perdonan: en la primera foto no hay ningún bolígrafo a la vista. Es como si el hombre se hubiera dibujado la barba con los dedos o con un pincel invisible. Pero bueno, si nos ponemos así, también podríamos preguntarnos cómo se afeitó sin espejo ni espuma. El anuncio es tan bueno que hasta la falta de realismo parece parte del chiste. Al fin y al cabo, vender dos productos con una sola foto es un truco que merece un aplauso, aunque falte el boli en escena.