Un estudio reciente ha determinado el punto de partida de la pandemia de peste negra que asoló Eurasia en el siglo XIV. El análisis genético de restos humanos hallados en tumbas de Kirguistán, con inscripciones que mencionan una muerte por pestilencia, ha proporcionado la evidencia. Este hallazgo concluye un debate histórico de larga duración sobre el foco inicial de la pandemia.
Secuenciación genética y arqueología para rastrear patógenos históricos 🧬
La investigación combinó técnicas de arqueología y genómica. Se extrajo ADN dental de individuos enterrados entre 1338 y 1339 cerca del lago Issyk-Kul. La secuenciación de alto rendimiento permitió reconstruir genomas completos de Yersinia pestis, la bacteria causante. La cepa encontrada presenta un ancestro común a todas las variantes conocidas de la segunda pandemia, situando aquí el evento de diversificación. La datación por radiocarbono de los contextos arqueológicos fue crucial.
Cuando tu lápida dice 'murió de peste' y los científicos te dan la razón 700 años después ⚰️
Imagina tener tan mala suerte que tu lápida especifique, como causa de muerte, pestilencia. Y luego, siglos después, un equipo con batas blancas confirma el diagnóstico con un secuenciador de última generación. Es el epitafio más verificado de la historia. Los fallecidos de aquella comunidad kirguisa no solo padecieron la enfermedad, sino que se convirtieron, sin quererlo, en la muestra de control definitiva para resolver un misterio global. La arqueogenética les ha dado la razón, aunque con mucha demora.