La cueva de Altamira emplea drones para crear un modelo digital de la Sala de La Hoya. Esta zona es de acceso complejo y su estudio físico podría dañar el entorno. La reconstrucción en 3D permitirá documentar con precisión sus formaciones geológicas y cualquier evidencia arqueológica. El objetivo es facilitar la investigación desde el exterior y apoyar la conservación del patrimonio.
Tecnología láser y fotogrametría para un gemelo digital 🛸
Los drones, equipados con sensores láser y cámaras de alta resolución, sobrevuelan la sala capturando millones de puntos de datos. Mediante fotogrametría, estas imágenes se procesan para generar un modelo tridimensional milimétrico. Este gemelo digital servirá como base para análisis topográficos y el monitoreo de la estabilidad de la cavidad, sin poner un pie dentro.
Los bisontes ya tienen su escáner corporal 🎨
Parece que hasta el arte rupestre se actualiza. Mientras nosotros nos conformamos con un selfie, los bisontes de Altamira reciben un escaneo en 3D de cuerpo completo. Todo un tratamiento VIP para unas pinturas que, hay que reconocerlo, llevan esperando este reconocimiento desde hace unos cuantos milenios. La arqueología sin polvo en los zapatos.