El programa DIANA, liderado por ROBOZE y respaldado por el Ministerio de Defensa italiano, propone un cambio en la logística naval. Su objetivo es reemplazar las cadenas de suministro centralizadas por una infraestructura digital segura. La idea es identificar, reconstruir y fabricar componentes cerca del barco o la base, reduciendo dependencias y tiempos de espera en operaciones críticas.
Fabricación distribuida con respaldo digital seguro 🚢
El sistema se apoya en un gemelo digital de los repuestos, almacenado en una plataforma cifrada. Cuando una pieza falla, el modelo se envía a la impresora 3D más cercana, que puede ser una unidad ROBOZE industrial o un sistema portátil. El proceso incluye verificación de materiales y parámetros de impresión para garantizar que el componente cumpla especificaciones militares. Esto elimina la necesidad de almacenes masivos y acorta los plazos de reparación.
Adiós al almacén, hola al taller flotante ⚙️
Por fin, los almirantes podrán dormir tranquilos sabiendo que, si una pieza del motor se rompe en alta mar, no tendrán que esperar semanas a que llegue un carguero desde el puerto. Eso sí, esperemos que el soldado encargado de la impresora no confunda el filamento de titanio con el de plástico para hacer llaveros. Porque, como dice el refrán, más vale un repuesto impreso a tiempo que un barco varado esperando un milagro.