Eitan Bondì, de 21 años, fue arrestado tras los disparos durante una manifestación de la ANPI el 25 de abril. Estudiante de arquitectura, trabajaba como agente inmobiliario y repartidor. Una bolsa de empresa de entregas que llevaba lo delató. En su casa hallaron cuchillos, pero no el arma soft air, que, según admitió, habría tirado. Asumió su responsabilidad.
La geolocalización como prueba: cómo una bolsa de reparto delató al sospechoso 🗺️
La identificación de Bondì se apoyó en datos de geolocalización de la empresa de entregas. Las autoridades rastrearon la ruta del repartidor mediante el sistema GPS del terminal móvil que portaba. Este registro digital permitió vincularlo con el lugar y hora del incidente. La bolsa corporativa, visible en las grabaciones de seguridad, fue otro indicio. No se encontró el arma soft air, pero los datos de ubicación fueron determinantes para la detención.
Arquitectura, repartos y soft air: el currículum más extraño de la semana 🎯
Bondì combinaba estudios de arquitectura con repartos y ventas inmobiliarias. Parece que planeaba edificios de día y hacía mudanzas de noche. Eso sí, su obra maestra no fue un rascacielos, sino un tiroteo con una pistola de aire comprimido que ahora busca en vano. Al menos, su bolsa de reparto sí que tuvo un diseño funcional: ayudó a la policía a encontrar al creador de este caos.