En la era de los éxitos efímeros de los 90, Marvel presentó a Deathcry, una guerrera shi'ar creada por Bob Harras y Steve Epting. Apareció con estruendo en Avengers #369, como un elemento disruptivo y agresivo dentro del equipo. Su diseño era puro estilo de la década: armadura metálica, garras y una actitud belicosa. Su paso por Los Vengadores fue breve pero intenso, dejando una huella de controversia entre los lectores por su naturaleza impulsiva y violenta.
Diseño de personaje y la evolución del arte digital en cómics 🎨
La etapa de Steve Epting en el dibujo coincide con un periodo de transición técnica en la industria. El arte aún se realizaba de forma tradicional, con entintado definido y colores planos que luego se separaban para la impresión. El diseño de Deathcry, con su armadura orgánica y detalles complejos, exigía un trabajo de línea claro para que no se perdiera en el coloreado análogo. Su evolución visual posterior, cuando otros artistas la retomaron, mostró un acercamiento a estilos más modernos, con un modelado digital incipiente que añadía volumen y efectos de luz más elaborados a su figura.
Cómo sobrevivir en un equipo cuando tu solución es romper todo 💥
Imaginemos integrar a Deathcry en un proyecto de desarrollo actual. Sería ese miembro del equipo que, ante un error en el código, propone formatear el servidor de producción. Mientras Captain America debate la ética de la misión y Iron Man optimiza la logística, ella ya habría reventado la puerta, eliminado el firewall a golpes y creado tres problemas nuevos por cada uno resuelto. Su metodología de trabajo, basada en el grito de guerra y la acción inmediata, haría que las retrospectivas ágiles fueran sesiones de terapia grupal. Un claro caso de que no toda la compatibilidad de poderes es sinónimo de trabajo en equipo eficiente.