El rover Curiosity de la NASA ha aplicado con éxito un método experimental llamado termoquimólisis, logrando extraer compuestos orgánicos que permanecían ocultos en el suelo marciano. Entre los detectados figuran moléculas ricas en nitrógeno, vinculadas a la síntesis de ADN, y benzotiofeno, asociado a procesos biológicos terrestres. Sin embargo, los investigadores advierten que estos hallazgos no confirman vida pasada.
Termoquimólisis: cómo se extrajeron las muestras ocultas 🔬
La técnica consiste en calentar muestras de roca a temperaturas superiores a los 600 grados Celsius, liberando compuestos atrapados en minerales arcillosos que otros métodos no lograban desbloquear. El análisis se realizó con el instrumento SAM (Sample Analysis at Mars), que separa e identifica los gases resultantes. Los resultados muestran cadenas orgánicas de hasta diez carbonos, estables bajo condiciones marcianas, aunque su origen podría ser geológico o meteorítico.
Por si acaso, no abras la ventana del rover 🛸
Que aparezcan moléculas orgánicas en Marte no significa que haya marcianos verdes saludándonos. Los científicos recuerdan que el benzotiofeno también se forma en volcanes terrestres, y que el nitrógeno orgánico podría venir de meteoritos. Vamos, que igual el Curiosity ha encontrado restos de una pizza interestelar. Mientras no aparezca una huella de pie, seguimos esperando.