El biólogo Craig Venter, figura central en la carrera por descifrar el genoma humano y padre de la primera célula sintética, falleció a los 79 años. Su muerte, derivada de complicaciones en un tratamiento oncológico, cierra una carrera marcada por logros científicos reales y una feroz visión corporativa de la ciencia.
Biología sintética: del genoma a la impresora de ADN 🧬
Venter no solo secuenció el genoma humano con métodos radicales, sino que fundó el Instituto J. Craig Venter y creó Mycoplasma laboratorium, el primer organismo con un genoma sintético. Su equipo desarrolló técnicas de síntesis y ensamblaje de ADN a gran escala, sentando las bases para la impresión de genes y la producción de combustibles y vacunas mediante células diseñadas. Su enfoque aceleró la genómica funcional.
Patentando la vida, un negocio redondo 💰
Venter entendió que en la ciencia moderna quien descubre primero, patenta primero. No dudó en solicitar derechos sobre genes humanos y microorganismos sintéticos, convirtiendo la biología en un campo de batalla legal. Su legado incluye un genoma humano secuenciado en tiempo récord y una colección de patentes que harían palidecer a cualquier startup. Al menos, murió sin tener que pagar royalties por su propio cáncer.