Colgate promocionó su nueva pasta dental sabor coco y sandía con un anuncio en Instagram donde frutas flotan sobre un cielo azul. Parecía inofensivo, hasta que los usuarios detectaron texto deformado en el empaque, típico de imágenes generadas por inteligencia artificial. Las críticas no tardaron en llegar.
El fallo técnico que delató a la inteligencia artificial 🤖
Los detalles en el empaque mostraban palabras ilegibles y formas distorsionadas, un error recurrente en modelos de IA generativa. Estos sistemas procesan patrones visuales pero no comprenden la coherencia del texto. La falta de revisión humana permitió que el anuncio se publicara, evidenciando una dependencia técnica que prioriza la velocidad sobre el control de calidad en el diseño.
Diseñadores humanos: la especie que Colgate olvidó contratar 🎨
Los usuarios pidieron a la marca que contrate diseñadores gráficos reales, no algoritmos que confunden un envase con una sopa de letras. Tal vez la próxima campaña incluya un sabor a error de IA, con notas de texto borroso y un regusto a vergüenza corporativa. Mientras tanto, el anuncio ya es un clásico del mal gusto digital.