El Centro Nacional de Supercomputación de Shenzhen ha anunciado el desarrollo de Lingshen, un superordenador diseñado para superar los 2 exaflops sostenidos. A diferencia de máquinas como El Capitán, que dependen de aceleradores gráficos, este sistema apostará exclusivamente por CPUs de fabricación china. La iniciativa busca demostrar la capacidad tecnológica del país asiático en computación de alto rendimiento sin recurrir a componentes extranjeros.
CPUs contra GPUs: la apuesta técnica de Lingshen 🖥️
Lingshen prescindirá de las GPUs, un componente habitual en los sistemas exaescala actuales para tareas paralelas. En su lugar, empleará procesadores de propósito general diseñados por fabricantes chinos, optimizados para cargas de trabajo científicas. Esta arquitectura plantea retos de eficiencia energética y refrigeración, ya que las CPUs suelen consumir más por operación que las GPUs especializadas. El equipo de desarrollo confía en que la densidad de núcleos y una interconexión avanzada compensen la falta de aceleradores gráficos, logrando un rendimiento sostenido que podría duplicar al de Frontier o El Capitán.
Sin GPU, pero con mucha fe en los ventiladores 🔥
Construir un exaescala solo con CPUs es como intentar ganar una carrera de Fórmula 1 con un camión diésel: técnicamente posible, pero sudarás lo tuyo para no fundir el motor. Los ingenieros chinos tendrán que ingeniárselas para que Lingshen no se convierta en el calefactor más caro del planeta. Eso sí, si logran que funcione, podrán decir que hicieron lo que nadie más se atrevió: correr sin ruedas de repuesto.