Un desarrollo chino en propulsión afirma superar una barrera técnica clásica. Se trata de un motor a reacción que, según sus creadores, puede operar desde el despegue hasta velocidades hipersónicas, alrededor de Mach 6, sin requerir un cambio de modo mecánico. Esto contrasta con soluciones históricas como el motor del SR-71, que debía transicionar entre turbojet y ramjet. El concepto, un contra-rotary ramjet, se encuentra en fase de prototipo.🚀
El principio del compresor de rotación opuesta⚙️
La clave del diseño es un sistema de compresor con turbinas que giran en direcciones opuestas. Este esquema contrarrotatorio permite desacelerar el flujo de aire de manera eficiente cuando entra a velocidades supersónicas extremas, condición necesaria para la combustión estable en régimen ramjet. Al mantener esta capacidad desde baja velocidad, el motor evita la compleja transición que limita a los diseños híbridos. La verificación experimental llega tras décadas de trabajo teórico.
Y el problema del aire acondicionado, ¿quién lo paga?🔥
Lograr el flujo de aire es una cosa, pero gestionar el calor resultante es otro cantar. Un vuelo sostenido a Mach 6 genera temperaturas que fundirían la mayoría de materiales conocidos. Podría decirse que el mayor reto del proyecto no es el motor en sí, sino diseñar un sistema de refrigeración que no pese como un tanque y ocupe más que la cabina. Quizás el verdadero avance esté en la sección de materiales termorresistentes, un campo donde hay mucho que sudar, literalmente.