Audi ha anunciado una llamada a revisión que afecta a casi 100.000 unidades de sus modelos eléctricos e-tron y Q8 e-tron, con precios superiores a 70.000 euros. El fallo, calificado como de riesgo medio por las autoridades neerlandesas, se localiza en la conexión roscada entre el pedal del freno y el servofreno. Si la unión se afloja, el conductor perdería el sistema de frenado convencional.
El detalle técnico de la unión roscada 🔧
El problema reside en la fijación roscada que conecta el pedal con el servofreno. Con el uso, esta unión puede aflojarse, comprometiendo la transmisión de la fuerza de frenado. En ese escenario, el conductor solo dispondría del freno de estacionamiento electrónico como alternativa, un sistema diseñado para detener el vehículo en emergencias, no para un uso continuo. Audi recomienda acudir al taller para verificar y, si es necesario, reajustar o reemplazar el conjunto.
Frenos de lujo, pero con tornillos de bazar 🛠️
Pagar más de 70.000 euros por un Audi eléctrico te da tapicería fina y pantallas enormes, pero al parecer no garantiza que los tornillos del pedal aguanten el tirón. Si el conductor tiene que recurrir al freno de mano para detener el coche, al menos podrá presumir de tener unos reflejos de piloto de rally. Lo siguiente será que el airbag se active con un chasquido de dedos. Menos mal que el fallo es de riesgo medio, no sea que tengamos que empezar a frenar con los pies por fuera.