CaixaForum Madrid acoge una exposición sobre Asurbanipal, el último gran rey de Asiria. La muestra, con piezas del British Museum, se adentra en el siglo VII a.C. para presentar a un gobernante erudito y guerrero. A través de siete secciones, se exploran sus campañas militares, su afición a la caza, la suntuosidad de su corte en Nínive y su legado más perdurable: la creación de una vasta biblioteca de tablillas de arcilla con escritura cuneiforme.
La biblioteca de Nínive: un centro de datos en arcilla 🏛️
La gran aportación de Asurbanipal fue sistematizar el conocimiento. Su biblioteca en Nínive funcionaba como un repositorio central de datos. Miles de tablillas de arcilla, inscritas con cuñas mientras el material estaba húmedo, contenían textos administrativos, tratados científicos, literarios y religiosos. Este archivo no era solo acumulación; implicaba un proceso técnico de recopilación, copia, clasificación y almacenamiento en un edificio específico, preservando información contra la degradación del tiempo.
El primer coleccionista compulsivo de la historia 📚
Asurbanipal tenía un perfil que hoy reconoceríamos. Un tipo culto que disfrutaba de la lectura y la caza mayor, pero con una clara tendencia a llevarse cosas a casa. Primero, los territorios vecinos. Luego, cualquier tablilla de arcilla que encontrara. Su lema debió de ser copia y pega, pero en arcilla. Imagina su biblioteca como un disco duro externo monumental, lleno de archivos .cunei, y a él, gestionando el contenido entre una campaña militar y la siguiente. Un auténtico influencer del imperio.