Un incendio en una oficina, originado en una mochila con un portátil, desencadena una investigación forense de alto nivel. El objetivo: determinar la causa raíz del fallo catastrófico de la batería de iones de litio. Mediante un flujo de trabajo que combina tomografía computarizada, segmentación 3D y simulación termofluida, se reconstruye el proceso interno de thermal runaway para discernir entre un defecto de fabricación y un daño físico externo.
Del residuo calcinado al modelo 3D simulable 🔬
El proceso comienza con el escaneo micro-CT de las celdas dañadas usando Nikon CT, obteniendo datos volumétricos de alta resolución. En Dragonfly, se segmentan los componentes internos, reconstruyendo la geometría de los electrodos y el separador incluso en su estado degradado. Este modelo 3D se exporta a Ansys Fluent para simular la transferencia de calor y el flujo de gases durante el thermal runaway. Finalmente, Blender se emplea para visualizar y comunicar los hallazgos de manera clara, creando representaciones comprensibles del fallo progresivo.
La escena del incidente vive en el espacio digital 💻
Este caso demuestra cómo la ingeniería inversa digital transforma evidencia física carbonizada en un modelo causal dinámico. La conclusión forense, ya sea dendritas de litio o aplastamiento, se sustenta en datos objetivos visualizados en 3D. Esta metodología establece un estándar para la investigación de fallos, donde la reconstrucción virtual de la escena se convierte en la herramienta definitiva para el análisis de la verdad técnica.
¿Cómo se puede reconstruir digitalmente la propagación de un incendio originado por una batería de litio para determinar el punto de fallo y la secuencia de ignición?
(PD: En el análisis de escenas, cada testigo de escala es un pequeño héroe anónimo.)