El reciente incidente del tranvía en San Fernando, afortunadamente sin heridos graves, pone sobre la mesa un proceso crucial tras el suceso: la investigación técnica. Más allá de los informes tradicionales, la documentación forense moderna se apoya en tecnologías 3D para capturar la escena con una precisión milimétrica e inalterable. Esta metodología transforma un lugar de accidente en un modelo digital interactivo, fundamental para un análisis objetivo.
Fotogrametría y escaneo láser: preservando y midiendo la escena 🔍
Tras asegurar el lugar, los peritos pueden desplegar drones para fotogrametría aérea y escáneres láser terrestres. Estos dispositivos capturan millones de puntos de datos, generando una nube de puntos y un modelo 3D texturizado exacto. Este activo digital permite medir con precisión distancias de frenado, ángulos de impacto y posiciones finales de los vehículos. Además, preserva el estado de la escena de forma permanente, permitiendo regresar a ella virtualmente en cualquier momento del proceso investigador, algo invaluable para contrastar testimonios y reconstruir secuencias.
De los datos a la causa: simulación y reconstrucción virtual 🧩
El modelo 3D no es solo un archivo estático. Se convierte en el escenario base para simulaciones dinámicas. Los investigadores pueden introducir parámetros como velocidades, trayectorias y tiempos de reacción para probar hipótesis. En un caso como el de San Fernando, esto ayudaría a determinar si el error de maniobra se debió a un factor humano, una condición de la vía o una combinación de elementos. Esta capacidad de visualizar y cuantificar lo ocurrido aporta una claridad técnica decisiva para las autoridades y para la prevención futura.
¿Combinarías escaneo con fotogrametría?