El Ayuntamiento de Alzira realizó un simulacro de incendio forestal en el paraje de la Murta para comprobar la eficacia de su plan de emergencias. El ejercicio comenzó al detectar el vigilante forestal una columna de humo, movilizando a bomberos, Policía Local, agentes medioambientales y voluntarios de Protección Civil, además del helicóptero del GERA, que realizó descargas desde la balsa del Racó de les Vinyes. La coordinación desde un puesto de mando avanzado permitió evaluar la respuesta en una interfaz urbano-forestal con viento de poniente.
Coordinación técnica y respuesta aérea en la interfaz forestal 🚁
El simulacro activó el protocolo de emergencias con comunicación directa entre el vigilante forestal y el Centro de Coordinación de Emergencias. El helicóptero del GERA efectuó descargas precisas desde la balsa del Racó de les Vinyes, mientras los bomberos forestales establecían líneas de control en el perímetro. La Policía Local gestionó los cortes de acceso y la evacuación simulada de viviendas cercanas. Los agentes medioambientales monitorizaron las condiciones del viento de poniente, que dificultaba la propagación controlada del fuego. Protección Civil desplegó un puesto sanitario avanzado.
El humo era de mentira, pero el susto de los vecinos fue real 😅
Los vecinos de la Murta vieron el helicóptero descargando agua y pensaron que el verano ya había llegado con todo. Algunos llamaron al 112 alarmados, sin saber que era un simulacro. Otros, más avispados, aprovecharon para pedir que el helicóptero les regara también el jardín. Menos mal que el viento de poniente no soplaba con ganas, porque si no, hasta el vigilante forestal habría salido corriendo. Al final, el plan funcionó, aunque algún voluntario acabó con más tierra que un topo.