El 5G aterrizó en 2019 con promesas de ciencia ficción: cirugías a distancia y coches sin conductor. Seis años más tarde, la realidad es más terrenal. Las velocidades han mejorado, pero el salto respecto al 4G no es tan radical para el día a día. Eso sí, en zonas urbanas con buena cobertura, ya notamos una experiencia más fluida al descargar o ver vídeos.
Velocidades reales y latencia: lo que el 5G ofrece hoy 📶
En España, con cobertura óptima, las descargas rondan entre 150 y 500 Mbps, frente a los 30-100 Mbps del 4G. La latencia se sitúa entre 15 y 30 ms, suficiente para jugar en la nube o videollamadas estables, aunque lejos del mítico 1 ms prometido. Donde sí marca diferencia es en el 5G FWA, que lleva 100-300 Mbps a hogares sin fibra, reemplazando al vetusto ADSL de forma práctica y directa.
Cirugías remotas: el bisturí que nunca llegó a tu casa 🏥
¿Recuerdas aquello de operar a un paciente a distancia con 5G? Pues sigue siendo más fácil pedir una pizza que un trasplante por videollamada. El coche autónomo tampoco ha llegado al garaje de tu bloque. Mientras tanto, al menos podemos descargar una serie en segundos y presumir de cobertura en la terraza de un bar. La revolución espera, pero el scroll va fino.